Entre el Júcar y los muros de piedra: D.O. Manchuela contada a través de Finca El Molar

Entre el Júcar y los muros de piedra: D.O. Manchuela contada a través de Finca El Molar

20 de January, 2026Vinofy

Hay regiones vinícolas que se anuncian con estridencia y otras que prefieren revelarse despacio, casi en voz baja. Manchuela pertenece a este segundo grupo. No se llega aquí por casualidad y, cuando se llega, el tiempo parece adoptar otro ritmo.

Entre las provincias de Albacete y Cuenca, el paisaje se abre en una sucesión de llanuras altas, colinas suaves y viñedos que respiran con el territorio. La luz es amplia, el aire seco y limpio, y el silencio tiene peso. A lo lejos, el río Júcar serpentea con discreción, marcando el pulso del lugar desde hace siglos.

El Júcar no domina el paisaje, pero lo sostiene. Ha modelado los suelos, ha creado terrazas naturales y ha permitido que, en una región de clima continental, exista un equilibrio casi inesperado. Su influencia se percibe en la frescura de los vinos, en la vitalidad del viñedo, en esa sensación de tensión y ligereza que aparece en copa sin necesidad de artificios.

A pocos kilómetros del cauce, el tiempo parece plegarse sobre sí mismo en Fuentealbilla, un pequeño pueblo de origen medieval donde las calles estrechas, las casas de piedra y la vida pausada recuerdan que aquí el vino nunca fue una moda. Fue, y sigue siendo, parte del paisaje cotidiano. Es en este entorno donde se asienta Finca El Molar, una bodega que entiende que la identidad no se construye, se respeta.

Finca El Molar no pretende reinterpretar Manchuela, sino escucharla. Sus viñedos se sitúan entre los 650 y 750 metros de altitud, una condición clave que define el carácter de sus vinos. Las noches frescas ralentizan la maduración, preservan la acidez y afinan los aromas. Los suelos, una mezcla de caliza, margas y depósitos aluviales, aportan estructura y profundidad. Todo aquí empuja hacia el equilibrio.

La filosofía en bodega sigue el mismo camino. Intervención mínima, levaduras autóctonas, viticultura sostenible y decisiones pensadas más desde el viñedo que desde la técnica. Los vinos no buscan perfección pulida, sino verdad. Tienen textura, matices y una sensación de lugar que no se puede fabricar.

Esa coherencia se percibe claramente en sus vinos.

El Macabeo, elaborado como orange wine con contacto con pieles, rompe expectativas desde el primer sorbo. Se aleja de la idea clásica del blanco ligero para ofrecer una versión más profunda y gastronómica, con notas de cítricos, piel de naranja y hierbas secas, y una estructura que invita a la mesa y al tiempo. Es un vino que no se bebe con prisa.

La Bobal, uva emblemática de Manchuela, se expresa aquí con una frescura poco habitual. Fruta roja y negra bien definida, taninos amables y una acidez natural marcada por la altitud. Un tinto honesto y versátil, pensado tanto para una copa como para acompañar la cocina cotidiana.

El Pet-Nat representa el lado más libre del proyecto. Un espumoso natural, de burbuja viva y espíritu relajado, que captura el carácter más espontáneo de la bodega. Es celebración sin solemnidad, un vino para abrir momentos más que botellas.

Lo que une estas tres expresiones no es un estilo impuesto, sino un mismo paisaje. Se siente el Júcar cerca, el aire seco, la calma del pueblo, la altura. Son vinos que no necesitan elevar la voz porque saben de dónde vienen.

Quizá por eso Manchuela está empezando a llamar la atención. En un momento en el que buscamos vinos más ligeros, más gastronómicos y con historias reales detrás, regiones como esta adquieren un nuevo sentido. No desde el espectáculo, sino desde la coherencia.

Manchuela no necesita ser redescubierta. Siempre estuvo ahí.

Lo que está cambiando es nuestra forma de mirar.

Entre el curso tranquilo del río Júcar, los muros de piedra de Fuentealbilla y los viñedos en altura, Finca El Molar demuestra que algunas de las historias más interesantes del vino español se escriben sin prisa, cosecha tras cosecha.

Disponible en exclusiva en Vinofy

Los vinos de Finca El Molar están disponibles para compra en exclusiva a través de Vinofy, tanto para consumidores finales como para restaurantes, wine bars y retail especializados.

En Vinofy seleccionamos proyectos con identidad, origen y una forma honesta de entender el vino. Finca El Molar es uno de ellos: una bodega que representa el presente —y el futuro— de Manchuela.

Descubre la colección completa y llévala a tu mesa, solo en Vinofy.

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